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Don Pedro Knight y el Alcalde Bloomberg de la ciudad de Nueva York  |
El mundo entero brindaba ayer una despedida de reina a Celia Cruz, cuyo féretro recorrió las treinta calles de la Quinta Avenida en una carroza blanca entre el clamor de sus admiradores antes de una misa en la catedral de San Patricio, el último acto antes de su entierro.
El carruaje, coronado por flores blancas y cuatro banderas cubanas, y seguido por quince limosinas con su marido, Pedro Knight, sus amigos y familiares, salió de la funeraria Frank E. Campbell después del mediodía en dirección al centro espiritual de los católicos de Nueva York.
La "guarachera del mundo" yacía vestida de blanco en un féretro dorado protegido por una urna de cristal. Precedía a la carroza un coche blanco con la bandera cubana y la virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de Cuba.
Pese a seis días de despedidas, en Miami y Nueva York, el público volvió a responder y se agolpaba, por miles, en las aceras de la Quinta Avenida, llorando, lanzando flores blancas a la cantante y portando banderas cubanas, puertorriqueñas, dominicanas, colombianas, peruanas y de otros países latinoamericanos.
El acto estuvo a cargo de Paco Navarro, presentador de los conciertos de las legendarias Estrellas de la Fania, por petición de la propia cantante, ya que fue éste quien la bautizó como la "Guarachera del Mundo".
El obispo auxiliar de Nueva York, el vasco Josu Iriondo, ofició el funeral en español ante las más de mil 500 personas que llenaron el templo.
Unos altavoces permitirán seguir el oficio fuera de la iglesia.
"Como buena azúcar Celia sigue derretida en el café del pueblo", dijo Iriondo en medio de su predicación. Iriondo agregó que dos horas antes de morir, Celia recibió la bendición papal, y destacó su solidaridad.
A la misa asistieron el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, el actor Antonio Banderas, los músicos Johnny Pacheco, Rubén Blades, Gloria Estefan, Marc Anthony, José Luis Rodríguez y muchos otros.
Entre las intervenciones estuvieron la artista norteamericana Patti LaBelle quien cantó el Ave María. El cantante Victor Manuelle hizo estremecer los corazones de todos, cuando al final de la celebración interpretó la canción "La vida es un Carnaval", tras el cual salió del altar para llorar desconsoladamente.
Luego de la misa, el féretro de Celia Cruz fue trasladado en limosina al cementerio de Woodlawn, en el neoyorquino barrio del Bronx.
La familia de la cantante decidió a última hora que la ceremonia en el campo santo tuviera carácter público. Celia Cruz ocupará un mausoleo provisional a la espera de que esté listo el definitivo, aproximadamente en tres meses.
En Woodlawn reposan varios músicos ilustres, como Louis Armstrong, Billie Holliday, Miles Davis, Duke Ellington, Machito y La Lupe. |