|
EDITORIAL
Violencia mundial
El hombre hace despliegue de las más grandes barbaries. Hace poco, presenciamos dos hechos que merecen nuestra consideración.
En un operativo militar, fuerzas de Estados Unidos encontraron el "bunker" en donde se ocultaban dos de los más altos jerarcas del antiguo régimen iraquí.
Tras intensos combates murieron Uday y Qusay Hussein, los dos hijos queridos del cruel dictador Sadam Hussein, un hecho que de seguro cambiará el curso de la guerra de ocupación en el Irak de hoy.
Igual sucede en otro lugar distante, en Liberia, Africa Occidental. La saña de la guerra civil ha llegado al límite de no considerar la vida humana y la muerte de personas inocentes. Cuerpos decapitados, colocados como trofeos de combate, yacen en los bazares de Monrovia, en un signo más de que la violencia reina por todos lados.
Es espantoso lo que sucede en las lejanas naciones del mundo subdesarrollado hundidas en la vorágine de la violencia.
El odio y la sed de venganza parecen que nunca cesarán en el mundo conflicto que vivimos. Hoy se pregona el viejo adagio del "Ojo por ojo, diente por diente" (de que se mata al que mata y se incita a la revancha).
La Humanidad no debe caer en la anarquía y la intolerancia extrema. Lo que sucede en otros lares, obliga a los panameños a valorar la vida, sobre todo en momentos en que el país está inmerso en una ola de violencia que involucra a pandillas y delincuentes.
Evitemos que la inconsciencia salvaje nos domine, pues el destino de nuestro pueblo depende de los actos que hacemos. Entre los derechos humanos, el derecho a la vida, ocupa el primer lugar. "Respetémoslo todos!.
|
PUNTO CRITICO |
 |
|