Salomón Malca y la señora Inés Cleghorn, cuentahabientes del colapsado Banco Agroindustrial y Comercial de Panamá, Banaico y Disa, respectivamente, protestaron ayer ante la Corte Suprema de Justicia por la no devolución de sus dineros.
"Yo sí sé porqué estoy aquí: quiero mi plata", señaló un enardecido Malca, tras ser cuestionado del porqué de su presencia en las escalinatas de la Corte Suprema de Justicia.
"Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia - según la Constitución- no tienen fueros ni privilegios", dijo Malca.
Porque la Corte Suprema de Justicia le ordena a Olegario Barrelier, liquidador, que le pague 10 millones de balboas al señor Tzanetatos.
La no devolución de los dineros de los manifestantes de ayer, los ha dejado con un sabor amargo y exigen que se revise el caso porque ellos quieren su plata.