Los índices de desempleo del país ha llevado cada día a más personas buscar el sustento diario vendiendo alimentos empacados en los buses. Para los compradores esta es una manera de mitigar el hambre hasta llegar a casa, pero hay que tener mucho cuidado con estos productos, dijo Carlos Rodríguez, Director de la Región Metropolitana de Salud.
Aunque es una manera honrada de ganarse el dinero no es conveniente para el consumo manifestó.
Es importante que antes de comprar cualquier producto alimenticio en los buses o semáforos los consumidores sepan la procedencia, esto es fácil de detectar indico Rodríguez, pues con sólo ver el registro sanitario y la fecha de expiración.
No es recomendable la compra a estas personas, en su lugar buscar establecimientos legalmente constituidos.
CONSEJOS UTILES
Asegúrese que el producto no este vencido y tenga registro sanitario. Si no lo tienen, es de dudosa procedencia y fácilmente puede denunciar a los vendedores.
El vendedor debe tener un permiso de venta que otorgan las autoridades pertinentes.
Si los productos son comestibles en el hogar, como verduras, legumbres, verifique la calidad de la mercancía.
Antes de comprar pan en las calles, el plástico de envoltura debe tener la dirección del establecimientos donde se confecciona.
Los vendedores de Chicha y los preparadores deben portar los carnés de salud blanco y verde en un lugar visible. Así como el uso de delantales claros.
Rodríguez comento que institución, en sus operativos busca cambiar la mentalidad de los vendedores, por eso se evitan las multas. Además de eliminar la figura de los inspectores "coimeros" que en lo único que pensaban era en su "resuelve".
DESEMPLEADOS: SUSTENTO DIARIO
Según el censo de 2000, existen 533,372 mil personas que trabajan ocasionalmente. Por eso buscan el sustento diario, así sea en los buses.