Transportistas de Bocas del Toro están en alerta, porque el peligro en la carretera Chiriquí Grande-Almirante aumenta, luego que existen ahora cuatro trampas de muerte, contando con el último tramo que se hundió desde hace tres semanas cerca de la comunidad de Quebrada Pittí.
Jaime Tochés, presidente de la Cámara de Transporte, comentó que en el lugar se registra un hundimiento severo que ha provocado la ruptura del pavimento, donde se iniciaron trabajos de mantenimiento, pero la medicina ha sido peor que la enfermedad.