El proyecto de reformas constitucionales quedó anoche en el limbo, luego que culminarán las sesiones extraordinarias convocadas por el Ejecutivo para tales efectos y la mandataria Mireya Moscoso advirtiera que su prioridad será la aprobación del proyecto que endurece las penas a los menores homicidas.
La propia presidenta dijo que los proyectos relativo a la "Mano Dura" contra la delincuencia son la prioridad para su administración.
Además informó igualmente que se mantiene haciendo consultas con varios sectores de la sociedad civil organizada y los partidos políticos para evaluar si el documento único de reforma Constitución, aprobado en primer debate por los legisladores, es conveniente para el país.
Moscoso también advirtió que los "Obispos y religiosos" amenazaron con irse a las calles", en caso de que se incluya en el paquete de reformas constitucionales la modificación del artículo 35 que reconoce al catolicismo como la religión mayoritaria en el país.