El ser humano, en gran porcentaje no vive la vida como debe, casi siempre ésta se encuentra bloqueada por preocupaciones de orden artificial, especialmente el dinero, abocándose a ciertos principios absurdos que compiten con los hermosos preceptos éticos y morales, empujándolos al mundo de la tentación en abierta complicidad con el delito. Pero todo esto presenta un cuadro complicado y complejo que exige por consiguiente mayor interés de parte de los entes comprometidos con éstos menesteres.
Si nos adentramos a la vorágine podremos escudriñar lo que la simple vista no alcanza. Es difícil encontrar en nosotros quien pueda separar lo transitorio de lo duradero, lo primordial de lo pasajero y lo que no es real de lo vital y sustantivo. Y como cualquier mortal, puedo dar un traspiés y caer de bruces en el profundo pozo de la equivocación, no obstante, esbozaré algunos criterios que a mi juicio están sensiblemente comprometidos con la transgresión, a saber: el mundo enmarañado en que vivimos, los hogares incompletos, la mezquina distribución del Producto Interno Bruto y la pobre capacitación de nuestra juventud, como consecuencias del sistema escolar tambaleante. Hoy, me aparezco desde esta tribuna con una carta de triunfo que he mantenido por mucho tiempo bajo la mesa y que los interesados pueden tomar o dejar, pensando que es el único medio de frenar la delincuencia campeante, he aquí la chispa: Plan Piloto, los Talleres Prácticos de Artes Manuales para alumnos recién graduados de la escuela elemental, recibiendo cursillos de seis meses o un año de duración impartidos por egresados de los I.P.T., o en Artes y Oficios con experiencias; auspiciados por el Ministerio de Educación con fondos del Seguro Educativo. Uno en cada provincia y tres en la capital del país llevando conocimientos de: fontanería, costura, mecánica, tapicería, albañilería, sastrería, etc. Hago esta propuesta porque sé que muchos padres no tienen el poder económico suficiente, para costearle una larga carrera a los hijos y de esta manera con un curso rápido el joven puede, en base a sus habilidades y aptitudes en desarrollo, desplazarse con destreza suficiente.