U no de mis defectos es que no puedo aguantarme la boca y digo lo que pienso. Por eso nunca he pensado en ser diplomático ni menos relacionista público. Tengo días de morderme la lengua porque quiero decirle algunas cosas a dos personajes de la política panameña.
Uno de ellos es el ex presidente Endara, conocido cariñosamente como "Pan de Dulce".
Todos los panameños civilistas reconocemos la valentía que tuvo Endara en asumir la candidatura a presidente, en plena dictadura norieguista.
Cuando otros políticos "le sacaron el cuerpo" a ser candidato de oposición en dictadura, "Pan de Dulce" se atrevió, enfrentó a CODEPADIS y Batallones de la Dignidad.
Tampoco podemos negar que su gobierno logró levantar a Panamá de sus cenizas, luego de veintiún años de dictadura.
Pero don Guillermo tiene un defecto que no ha podido corregir, a pesar de su experiencia política.
Hay un dicho muy viejo que señala que algunas personas "lo que hacen con las manos lo destruyen con los pies".
Con Endara hay que cambiar el dicho y señalar "con la boca". Porque "Pan de Dulce" no puede controlar sus salidas verbales negativas, que a veces son insultos poco apropiados para un personaje de su talla. Por eso le digo "que no se vista que no va", con sus planes de dirigir una oposición de frente con el nuevo gobierno.
Los panameños serios no seguiremos a alguien que no puede controlar su humor.. ¡ni su lengua!
Al otro político que le quiero decir algo es al Ingeniero Vallarino.
Voté por él para presidente porque pensé que era el mejor candidato para el futuro del país. Ahora noto como que quiere (o lo quieren) quedarse con el caudal de casi medio millón de votos de Solidaridad... que consiguió a mucho pulmón y sudor Endara.
Si Alberto Vallarino quiere un futuro político debe ganárselo él mismo. No aprovecharse del trabajo de otros.
Además, sería bueno que dijera al pueblo porque "tiró la toalla" y no fue candidato. Por allí circulan versiones "chuecas"...