Domingo 21 de julio de 2002

 

Otros Sitios de Interés

 



  OPINION

EDITORIAL
Vacaciones de medio año

Llegó uno de los tiempos más esperados por los estudiantes: las vacaciones de medio año. El Ministerio de Educación decretó el periodo comprendido entre el 22 de julio hasta el 2 de agosto como el calendario para el descanso de los escolares de todas sus actividades académicas. Ello es válido tanto para escuelas privadas, públicas, diurnas y nocturnas de la República.

Este año, según los registros de la institución gubernamental, hay en Panamá ahora mismo, más de 600 mil estudiantes de niveles preescolares a secundaria en vacaciones. Una cantidad representativa para el futuro de la Patria.

Más de medio millón de niños y jóvenes con veinticuatro horas libres.

Pero más que dos semanas sin ir a clases, es el tiempo oportuno para que padres de familia se sienten a planificar la inversión de ese periodo libre de responsabilidades académicas.

Las vacaciones de medio año representan para la mayoría de la niñez y juventud de Panamá, un espacio para compartir con sus seres queridos, a quienes apenas ven las caras durante el resto del año escolar por estar los unos en la escuela y los otros en sus trabajos de donde regresan tarde, cansados y a veces sin ánimo para repasar todas las actividades de sus vástagos. Cierto que las obligaciones de los adultos relegan el espacio y tiempo que le deben a sus hijos y estas dos semanas en las que los niños y jóvenes estarán en casa, representan para algunos padres una situación un tanto compleja, pero no es enviándolos al interior con un pariente lo que llenará ese vacío en el niño o joven.

Es necesario recordar que la sociedad panameña está pasando por un periodo de inadaptación de la juventud en sus roles sociales y se atañe la responsabilidad justamente a sus adultos que no dedican tiempo a los frutos del hogar.

A la saciedad se ha escuchado que no es cantidad, sino calidad en el tiempo que se le dedique a los hijos, y justamente en estas vacaciones cuando los muchachos anhelan cambiar el medio ambiente donde se desenvuelven la mayor parte del año, lo que en el fondo agradecen de acuerdo a los entendidos en la materia de la conducta humana, es el tiempo (por muy poco que sea) que comparten al lado de sus padres.

Desafortunadamente en la sociedad panameña se encontrarán hogares donde falte uno de los dos, pero el estar con cualquiera de ellos y compartir cosas profundas, serán los recuerdos que perdurarán en sus cabecitas. Es allí donde el padre o madre deberá aprovechar para sembrar modelos a sus hijos con raíces fuertes.

Afortunadamente, este tiempo de vacaciones escolares también es esperado por una gran mayoría de progenitores conscientes de su responsabilidad y que ansían salir con sus hijos y despojarse de responsabilidades académicas, cubrirse un poco más con la manta de la pereza en las mañanas y compartir con sus vástagos. Este es el espejo en el cual deberían mirarse todos los padres y madres panameños.

Ojalá que el retorno a clases el 5 de agosto de 2002, los escolares lleven al aula de clases experiencias enriquecedoras que los incentiven a continuar escalando conocimientos que se reflejen en mejores calificaciones y ansiando las próximas vacaciones de verano para seguir creciendo con ese modelo inigualable: su familia.

PUNTO CRITICO

Imagen foto

 

linea

volver arriba

OTROS TITULARES

Imagen foto
Terrenos para Instituto Técnico Don Bosco

Día de los Abuelos

Dos Casos

Mireya y Martín

Las palabras de la ley

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |

 

bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2002 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados