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Hombre de confianza de la presidenta Mireya Moscoso y una estrella en ascenso en el firmamento político panameño, José Miguel Alemán afirma que por el momento está más interesado en cumplir a cabalidad sus funciones de ministro de Relaciones Exteriores que en el futuro de su vida pública, aunque sin cerrar del todo la puerta a las posibilidades que se le pudieran presentar.
"En estos momentos estoy muy comprometido con la presidenta Moscoso y con la ejecución de las tareas que ella me ha encomendado. Obviamente tengo una trayectoria política, porque de lo contrario, no estaría ocupando este cargo.
Formo parte del movimiento panameñista, desde el mes de junio de 1978, cuando el doctor Arnulfo Arias y doña Mireya Moscoso regresaron del exilio", dijo el canciller, de 46 años, en respuesta a un extenso cuestionario que abarcó no sólo temas políticos, económicos y diplomáticos, sino también familiares.
"Con mis 24 años de militancia panameñista", agregó, "tengo una trayectoria para trabajar por el partido y por el país. Sin embargo, no estoy pensando ahora en una campaña política. Este año todavía queda muchísimo trabajo, en la Cancillería, en el Comité Nacional del Centenario --entidad de la que soy Vicepresidente-- y en el Partido Arnulfista, de cuyo Comité Ejecutivo formo parte y que se encuentra en un proceso de reorganización interna. Así que sería irresponsable de mi parte, además de desleal y descortés con la Presidenta de la República, iniciar una aventura política en estos momentos.
El alto funcionario, licenciado en Ciencias Políticas en el Ripon Collage de Wisconsin y doctorado en Jurisprudencia en la Universidad de Tulane de Nueva Orleans, ha estado dos años y diez meses al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores, se muestra satisfecho de los avances en el terreno político, económico y social del gobierno que integra.
"Hay aún mucho que mejorar, pero es digna de reconocimiento la apertura al diálogo característica del gobierno de la presidenta Moscoso. Mediante los diálogos nacionales, muchas veces apoyados por las Naciones Unidas, hemos logrado superar muchos problemas. Esta política contrasta con el sistema autoritario e impositivo anteriormente vigente", señaló, para enseguida entrar en detalles específicos sobre los logros, a su juicio importante para la vida nacional.
"Tengo expectativas muy positivas acerca del futuro de Panamá y comparto ese optimismo con quienes nos visitan. Obviamente tenemos problemas. El mayor problema es el desempleo, cuyos niveles son inaceptables".
"La presidenta Moscoso", agregó, "ha propuesto una fórmula --la promoción del turismo-- para combatir el desempleo lo más rápido posible tanto en las áreas metropolitanas como en el interior. En 1999 visitaron nuestro país 560.00 extranjeros. El año pasado, ascendió a 730,000. Este aumento del 33 por ciento constituye un logro sin precedentes en la región.
El ministro admite que todavía falta mucho por hacer, especialmente en el orden social. "La desigualdad social", dijo, "es el otro problema muy grave que padece Panamá. La Presidenta ha tomado medidas importantes para aliviar esa desigualdad, particularmente a través de una inversión social extraordinaria.
"Sin duda", señaló que "el logro principal de esta administración ha sido la exitosa conclusión del proceso de traspaso del Canal de Panamá. Al gobierno de la presidenta Moscoso le tocó asumir el proceso durante los últimos cuatro meses de vigencia del Tratado del Canal de Panamá de 1977, la más intensa y difícil etapa del período de transición que se inició 20 años antes, con la entrada en vigencia del Tratado en 1979.
"Otro logro singular ha sido el perfeccionamiento de la soberanía nacional después de la entrega del Canal de Panamá. La presidenta Moscoso ha sido muy clara en su determinación de impulsar el desarrollo nacional de conformidad con nuestra condición de estado desmilitarizado. Sobre este fundamento, hay lugar para sentirnos complacidos por los logros que hemos alcanzado en el desarrollo del Canal de Panamá y su zona contigua, lo que constituye un ejemplo para el mundo", dijo Alemán.
"La primera etapa del plan de modernización del Canal --un proyecto de mil millones de balboas que incluye la ampliación del Corte Culebra-- ha aumentado la eficiencia del canal en un 18 por ciento.
"Otro aspecto que será un legado claro de la presidenta Moscoso, es que luego de concluido un período de casi 100 años, en que nos concentramos en la recuperación del ejercicio de la soberanía nacional, hemos logrado una interesante diversificación de nuestras relaciones exteriores.
Las relaciones entre Panamá y Estados Unidos siempre han estado entre la máxima prioridad de la cancillería panameña, en el pasado por el problema de soberanía que implicaba el control del Canal por ese país y también por la presencia de militares norteamericanos en el suelo patrio. Según el ministro, actualmente las relaciones "son excelentes,", aunque aún está pendiente el delicado asunto de la limpieza de las áreas contaminadas que son un doloroso recuerdo de la presencia extranjera en el país en el pasado.
Compartimos los principios de promoción de la democracia y de los derechos humanos, así como de cooperación hemisférica. Otra es una razón histórica, ya que durante 100 años, Estados Unidos y Panamá fueron socios en la construcción y operación del Canal. Tras el traspaso de la vía a manos panameñas, Estados Unidos continúa siendo su primer usuario. Estados Unidos es también el primer socio comercial de Panamá. |