Era un mercado conocido por la abundancia que allí había de pescado, carne de res, carne de puerco, gallina en presas o viva, de igual manera la carne de monte, como conejo y venado.
El movimiento era notorio ya que desde la madrugada, llegaban camiones cargados de legumbres, verduras y frutas, para distribuirlas en los diferentes puestos de venta.
El Mercado de San Felipe también fue muy conocido por las fondas que allí estaban instaladas, donde se preparaban deliciosos platos de la comida panameña. No era extraño encontrar figuras públicas desayunando, después de haber salido de alguna fiesta.
Cuando llegábamos al mercado, de inmediato sentíamos los olores entre mezclados de los productos que allí se ofrecían para la venta y, del enorme número de personas, que sobre todo en horas de la mañana, acudía en busca de los mejores productos a los bajos precios de la época.
Esos precios eran la carne de res a cuarenta y treinta centavos la libra, la de gallina a veinte centavos la libra, la carne de venado sesenta centavos la libra, el tomate a diez centavos, la cebolla quince centavos la libra, la libra de arroz a diez centavos, la libra de tortuga a treinta centavos, el cartucho de carbón a diez centavos. En las fondas uno podía almorzar por cuarenta centavos un plato de arroz, carne, porotos, tajada y por cinco centavos adicionales nos daban una chicha.
Nosotros conocimos el Mercado de San Felipe, cuando allí llegaban las famosas chivas, que sólo cobraban cinco centavos por el pasaje.
Otro recuerdo que tenemos era nuestras visitas al muelle fiscal, donde nos regalaban guineos y plátanos, que traían los barcos que provenían del Darién. En el Mercado de San Felipe también existieron personajes como "España", el cabeza de la familia Randiro, quien se dedicaba a la compra y venta de verduras. Dicen que este señor ganó una fortuna en ese negocio.