Unos 42 niños, entre las edades de 0 a 12 años, se mantienen recluidos en estos momentos dentro de la Casa Hogar Trisker, ubicada en el distrito de Boquete, en la provincia de Chiriquí.
Este es el único lugar en la provincia, en donde se mantienen los niños con riesgo social y aquellos que son abandonados por sus familiares, indicó la directora regional del Ministerio de Desarrollo Social, Gloria Rivera.
Explicó que inicialmente este lugar se estableció para albergar una población infantil de 30 niños, en la actualidad existen unos 42, que son atendidos por un personal especializado en esta materia.
Rivera, mencionó que los niños que se encuentran en este lugar, por algún motivo relacionado con maltrato físico y psicológico, son sacados de sus hogares y llevados a un albergue temporal como este, bajo la custodia del estado, en este caso del MIDES.
ADOPCION
De igual manera, se mantienen los niños que han sido abandonados, por sus familiares que no tienen donde ir y que luego de cumplir con un proceso de espera, son dados en adopción.
Indicó que esto demuestra que en Chiriquí, existen muchos problemas de orden social y que están afectando inicialmente a la población infantil.
Manifestó que en la actualidad hay hacinamiento desde el punto de vista de la cantidad de niños que existen.
Señaló que los que son enviados, por riesgo social, son remitidos por parte del juzgado de la niñez, quienes después de una evaluación, son los encargados también de ordenar la salida hacia sus lugares de origen.
En este proceso se encuentra Salvador, quién fue abandonado recién nacido, a inicios de años por su madre, en el sector de Volcán.
La directora señaló que luego de ser declarados en abandonado se inicia el proceso de disponibilidad de adopción.
Rivera dijo que a través de algunas empresas, se ha mejorado físicamente el lugar, a través de la creación de salas de estudios, así como la ampliación de los dormitorios.
La Casa Hogar Selma y Herbert Trisker en Boquete, inició funciones en 1996 con la misión de ofrecer atención y protección a niños y niñas en riesgo social y adolescentes embarazadas sin apoyo familiar, a través de un equipo que se encarga de buscar alternativas, para reintegrarlo en un medio familiar.