El panameño Víctor Víquez ganador de tres medallas en el torneo de levantamiento de pesas, es uno de los atletas de más agallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe porque combinó los entrenamientos con un empleo como obrero de la construcción en la provincia de Chiriquí.
Quizás por la costumbre de resistir dolores musculares en su trabajo, Víquez no dio importancia a sus triunfos en Cartagena06 y humilde, sólo atinó a calificarlos como una cosa de Dios.
La verdad es que el ayudó mucho a su Dios porque se necesita entrega para salir adelante con una beca como la suya, de unos 200 dólares mensuales.
"Ojalá estas medallas sirvan para tener una mejoría y dedicarme a esto a tiempo completo; con eso puedo ser protagonista el año próximo en los Panamericanos de Río de Janeiro", asegura.
Víquez compitió en condiciones adversas, porque a diferencia de sus rivales, no se dedica a levantar pesas las 24 horas del día.
Por difícil que parezca, la adversidad de Víctor no fue lo más lamentable de Panamá en la división de los 69 kilos.