El Real Madrid aterrizó en Graz con media hora de retraso, tras dos horas de vuelo, donde fue recibido con muestras de cariño por autoridades de Irdning, lugar donde quedarán concentrados, y por 150 aficionados.
La expedición madridista formada por 23 jugadores, el cuerpo técnico, doctores, encargados del material, responsables de prensa y José Luis López Serrano, encargado de relaciones internacionales, se dirigió directamente en autobús hacia Irdning, a 150 kilómetros de distancia.
Tras entrenarse en la mañana de ayer en La Ciudad Real Madrid, los jugadores partieron de Valdebebas a las 15: 15 horas y llegaron con puntualidad a la Terminal 4 de Barajas, donde un problema con el equipaje retrasó el vuelo durante 35 minutos.