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El sujeto tenía enormes ojeras, las manos le temblaban y estaba al borde de un colapso nervioso. Luego de los exámenes de rigor (que no pudo hacerse en el Seguro porque no habían reactivos, citas, ni especialista), el médico particular le dijo que tenía "estrés".
Abrió los ojos llenos de venitas rojas por la tensión el sujeto, y el médico lo quiso consolar.
"No se preocupe, esa es la enfermedad de moda entre muchos empleados del gobierno", le dijo seriamente. Tragó saliva el enfermo y movió la cabeza de manera afirmativa.
"Es que no puedo evitarlo, doctor. No puedo dormir por las noches pensando que faltan menos de quince meses para que cambie el gobierno y pierda mi puesto", aclaró el paciente.
Movió la cabeza el doctor de manera comprensiva. En su consulta estaba acostumbrado a ver todo tipo de enfermedades. El estrés de los funcionarios al acercarse el fin del período de su gobierno, no era cosa nueva.
El famoso médico la había reconocido cuando el PRD le ganó el gobierno al arnulfismo. Mucha gente de Endara se la pasó sufriendo de los nervios, porque sabía que la "barrería" sería grande.
Luego, el espectáculo volvió a repetirse cinco años más tarde. En su consultorio escuchó insultos contra el mal papel de Martín en las elecciones, de perredistas estresados porque perderían sus puestos con el gobierno de Mireya.
Y ahora ya estaban llegando casos de arnulfistas estresados porque temían que perdieran las elecciones de mayo del próximo año.
Quiso darle ánimos a su paciente arnulfista y el médico le dijo que "no se preocupe tanto, que a lo mejor ustedes ganan las elecciones y no lo botan de su puesto".
"¡Qué va, doc, si muchos arnulfistas ya saben que serán barridos en las próximas elecciones, por las metidas de pata de esta administración", comentó el paciente.
Puso cara de asombro el médico y entonces explicó el asunto el enfermo de estrés:
"Lo que sucede es que uno no puede hablar, porque lo botan como pepita de guaba y lo declaran traidor. Pero ya hay muchos que están "agarrando lo que sea" porque vendrán las vacas flacas con el nuevo gobierno".
"La vida es así, mi estimado señor, unas veces se gana y otras se pierde", dijo en forma filosófica el médico.
"En verdad doctor, si la Doña hubiera cumplido las promesas que hizo en la campaña, ahora estaríamos sólidos para continuar en "la papa". Lo que pasó es que es terca y gobernó el país como si fuera una hacienda privada, o un negocio de familia y amiguitas. Eso nos ha hundido", afirmó el estresado arnulfista.
Comenzó a temblar el enfermo y esto le dio lástima al médico. Tendría que atiborrarlo de drogas, que lo conviertan en un "zombie".
"Oiga, por qué mejor por debajo no comienza a acercarse a los contrarios para así asegurarse que no lo boten si ganan", dijo el médico.
"Jo, doctor, Ud. sí es berraco. Ha debido ser político", dijo el estresado. |