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La alcaldesa de Natá, Graciela Iveth Navarro ordenó la suspensión de una tarde criolla en la Casa Comunal de Toza y el decomiso de 69 cajas de cervezas que estaban depositadas en la corregiduría del lugar por parte de la Asociación de Padres de Familia de la escuela de la comunidad.
La primera autoridad procedió a la destitución de la corregidora Mireya Morales, y en su reemplazo designó provisionalmente a Gloria Gordón, quien ejecutó la orden.
Según Navarro, la Alcaldía recibió información que la corregidora había recibido un pedido de cervezas en su oficina y se procedió a realizar las investigaciones que corroboraron el informe, por lo que se le destituyó, porque no notificó ni pidió autorización para esta actividad ni para guardar licor en las oficinas de la corregiduría.
"Aparentemente ella estaba involucrada en la actividad que se iba a efectuar clandestinamente porque no se tenía la intención de sacar permiso en el municipio", declaró la alcaldesa.
Por su parte, la presidenta de la Asociación, Eneida Barragán, expresó "que hubo un mal entendimiento, porque si hubieran hecho como yo les dije, esto no hubiese sucedido, de haber sacado el permiso en la Alcaldía, sin embargo la vicepresidenta Elidia De León, recomendó hacerlo ante la corregidora". |