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Los líderes del golpe de estado en Santo Tomé enfrentaban el jueves la amenaza de una acción militar de parte de estados africanos que intentaban revertir la situación en las islas potencialmente ricas en petróleo.
Los soldados que tomaron el poder el miércoles en el archipiélago de Africa occidental instaron a los residentes a retornar al trabajo y prometieron realizar elecciones, a pesar de un coro de condena internacional a su acción.
Estados Unidos, las Naciones Unidas, la ex metrópoli Portugal y la Unión Africana, de 53 miembros, han condenado el golpe en el empobrecido Santo Tomé, ubicado al sur de Nigeria en el Golfo de Guinea.
El golpe desestabilizó aún más a Africa Occidental, una región productora de crudo encaminada a convertirse en un proveedor cada vez más importante de Estados Unidos. |