Verduras, legumbres y todo tipo de productos agrícolas son colocados por los campesinos del distrito de Capira en el anda de madera en que es colocada la imagen de San Isidro Labrador, a quien como dice el canto de los niños le piden "pon la lluvia y quita el sol".
Se trata de una imagen pequeña del Santo Patrono de Capira, a la cual los campesinos le han colocado un sombrero pintado además de blandir en su mano izquierda un machete y en la derecha una vara como la usada por los agricultores para horadar la tierra y echar la semilla.
La historia que cuentan los adultos mayores en este distrito, es que la misma imagen era paseada por los campos del norte de Capira, durante los tiempos de sequía para que llegara la lluvia al igual que en tiempos en que la plaga azotaba los cultivos, y milagrosamente las siembras se salvaban.
Aunque nadie sabe con certeza cómo llegó esta imagen de San Isidro al distrito de Capira, este parece ser un detalle menor, puesto que lo importante es que el Santo siempre ha respondido a sus ruegos.