A pesar de los esfuerzos por erradicar el trabajo infantil, aún niños y niñas -en la ciudad y en el interior- no pueden dejar de buscar el pan diariamente.
Expuestos al peligro, se lanzan a las calles a ofrecer chucherías o a pedir limosnas para poder subsistir en medio de la pobreza que los invade.
En Panamá, según la encuesta de trabajo infantil 2000, hay 47, 976 personas, entre 5 a 17 años, trabajando.
La Organización Internacional del Trabajo procura alcanzar la meta de abolición efectiva del trabajo infantil, comprometiéndose a eliminar las peores formas de trabajo infantil para el 2016 y poner en práctica medidas apropiadas de duración determinada para finales de 2008.