Ubicado en las tierras altas de la cordillera central del país, dentro de los distritos de Santa Fe y Calobre provincia de Veraguas, colindante con las provincias de Bocas del Toro, Colé y Colón, con un clima frío y una vegetación exuberante en la mayor representación de un bosque virgen, encontramos El Parque Nacional Santa Fe.
Esta área de 72 mil 636 hectáreas, ha sido protegida mediante Decreto Ejecutivo 147 del 11 de diciembre de 2001 e incluida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) para preservar el nacimiento de importantes ríos y sus afluentes como el San Pablo, Santa María, San Pedro, Tabasará, Quebro, Caté, Belén, Calovébora y Concepción.
Pese a su gran importancia, esta área protegida se enfrenta a continuas amenazas.
Para el ingeniero Eduardo Villar, jefe del Parque Nacional Santa Fe, la mayor amenaza que se cierne sobre esta área protegida es la inmigración de indígenas de la Comarca Ngöbe Buglé, quienes se están acentuando en las cabeceras de los ríos, contaminándolos y causando deforestación.
Ante esta realidad la institución estudia la posibilidad de ampliar sus límites y para ello trabaja en coordinación con el Programa Nacional de Administración de Tierras (PRONAT) en los términos de referencias para licitar la elaboración de un estudio para determinar la tenencia de tierras dentro y fuera del parque.
En razón de este interés, se desarrolla el Plan Piloto de Manejo para la Cuenca Alta del Río Santa María, que permitirá, entre otros aspectos, orientar a la comunidad y a las autoridades locales sobre cómo realizar sus actividades y el mejor lugar para realizarlas.
También se proyecta estudiar las cuencas media y baja.