La primera dama de la República, Vivian Fernández de Torrijos, manifestó que se quedó sorprendida con el contenido del informe de Contraloría sobre irregularidades que cometió su antecesora, Ruby Moscoso, con el manejo de B/.13.7 millones de la cuenta de la Fundación Pro-Educación Integral de la Niñez, la Salud y la Juventud.
"Es increíble que ella pensara que esa donación era para su uso personal, pero por lo menos vemos una acción por parte de DRP y en ese sentido todos los panameños sentimos que hay luz al final del tunel con esta administración pasada que creyó que toda la plata que uno paga con los impuestos, es para comprarse cosas personales para ellos", agregó.
Según la primera dama, ya era hora de que se diera una actuación firme con respecto a esta situación que desde hace 10 meses no se había resuelto.
RUBY SE DEFIENDE
Por su parte, la exprimera dama, Ruby Moscoso de Young, negó que la DRP le haya cautelado cuentas y bienes dentro del proceso que le adelanta por presuntas lesiones patrimoniales, al sostener que "nunca tomó un solo centavo" de los B/.16 millones donados por Taiwán y que fueron destinados a diferentes proyectos y obras de interés social.
La hermana de la ex presidenta Mireya Moscoso, consideró de ilegal la orden de aprehensión y el proceso instruido, así como señaló que estas acciones provienen del gobierno del presidente Martín Torrijos y se constituyen en una clara muestra de abuso de poder e intimidación política para destruir su nombre y el de su familia, amigos y de su partido Panameñista.
Asimismo negó que todos los fondos donados por Taiwán, se hayan utilizado en el proyecto "Museo El Tucán", sino que se invirtieron en obras como la restauración del Teatro Nacional, Iglesia San Felipe de Neri, Catedral, Iglesia de Portobelo, estadio Roberto Kelly, escuelas, giras médicas, bolsas de comida y 300 mil regalos de Navidad a los niños pobres, entre otras.
La exprimera dama entregó ayer al Defensor del Pueblo, Juan Tejada, un informe de su gestión como presidenta de la Fundación Pro Educación Integral de la Niñez y la Juventud, cuyos donativos por más de 6 millones de dólares los efectuó el Gobierno de la República de Taiwán.