Chanel es una marca que siempre cultivó el secreto, sobre todo con su facturación, y su diseñador Karl Lagerfeld se inspiró en la cultura de la casa para su desfile de alta costura para la temporada otoño invierno 2005-06, en el que el lujo se muestra más discretamente en el exterior que en el interior.
Toda la colección es un despliegue del arte de la casa Chanel y de los artesanos que la acompañan: escamado de plata, mosaicos descompuestos, lazos blancos bordados con efectos visuales, plumas, lamés, hasta llegar al vestido de novia, erizado de camelias.
VALENTINO: LA LEYENDA
Valentino ptó por una colección exclusivamente dedicada a los vestidos de noche, lo que evoca "la leyenda", dice el modista.
Un arte de bordados que se despliegan abundantemente en faldas, boleros y vestidos largos: topacio, azabache, cristal, mostacillas brillan en las prendas, a las que dan a veces un aire de traje de luces de torero.
LUJO Y ELEGANCIA
Christian Dior y Giorgio Armani iniciaron el despliegue de lujo y elegancia de esta categoría, exclusivamente parisina, del arte del vestir.
John Galliano, diseñador de Dior, rindió homenaje a su manera al fundador de la casa, Christian Dior, que habría cumplido cien años este año, en un desfile espectacular que puso de relieve toda la fuerza creativa de la alta costura.