Enlutada por los sangrientos ataques perpetrados el jueves contra Londres, la cumbre del G-8 decidió el viernes paquetes de ayuda a Africa y a la Autoridad Palestina, que espera contribuirán a combatir el terrorismo, que se alimenta de la "desesperación".
"Hablamos ahora bajo la sombra del terrorismo, pero no va a eclipsar lo que venimos aquí a lograr", declaró el primer ministro Tony Blair, al término de la cumbre de tres días celebrada en un exclusivo hotel en Gleneagles, en el centro de Escocia.
"El objetivo del terrorismo no es sólo matar y perjudicar a los inocentes, sino también generar desesperación y cólera en el corazón de la gente", afirmó Blair, que preside este año el grupo de los siete países más industrializados y Rusia.
Subrayando que los terroristas no iban a lograr su objetivo, Blair procedió a anunciar una serie de medidas decididas por el G-8, entre ellas la apertura de un diálogo con los países emergentes sobre el cambio climático y un paquete de ayuda a Africa.
"Venimos aquí en solidaridad con Africa", destacó el premier británico, señalando que el paquete de ayuda adicional destinado a Africa, que se eleva a 50.000 millones de dólares, "no es lo que todos querían, pero es un avance".
El Grupo de los Ocho se comprometió también a dar 3.000 millones de dólares para la Autoridad Palestina en los próximos años, para apoyar el proceso de paz, anunció el primer ministro británico.