El ciclista australiano Robbie McEwen ganó ayer viernes la séptima etapa del Tour de Francia disputada entre Luneville y la localidad alemana de Karlsruhe, mientras que el estadounidense Lance Armstrong mantuvo la camiseta amarilla de líder.
McEwen, jefe de filas del equipo Davitamon Lotto que ganó el pasado miércoles en la quinta etapa de Montargis, logró un gran embalaje en los últimos 100 metros para batir al sueco Magnus Backstedt y al austríaco Bernhard Eisel.
Armstrong, seis veces campeón del Tour, retuvo su liderazgo en la clasificación general. El estadounidense tiene una ventaja de 55 segundos sobre su compañero de equipo George Hincapie, manteniéndose fuera de problemas y terminando junto al pelotón principal.
El belga Tom Boonen, usando el "maillot" verde de líder dela regularidad tras dos triunfos en etapas, estuvo involucrado en uno de los muchos accidentes ocurridos durante la etapa de 228, 5 kilómetros y terminó en el séptimo lugar.
El triunfo de McEwen, antes de que los corredores vayan alas montañas este fin de semana, es el séptimo en etapas delTour desde 1999.
"Yo corro para ganar etapas, no para competir con otro corredor. Tenemos una rivalidad deportiva con Tom, pero somos buenos amigos".
Por su parte, Boonen dijo que "Tuve una caída y me dolió un poco, pero no afectó el 'sprint'. Yo estaba en la izquierda, él estaba en la derecha".
Respecto al duelo por la camiseta verde, el belga dijo que "Dos cada uno, está bien. Lo hace más emocionante".