Condenados a muerte tres hombres por secuestro y asesinato de una niña

Guatemala
AFP

Tres guatemaltecos fueron condenados a la pena capital por un tribunal penal al ser encontrados culpables del secuestro y asesinato de una adolescente de 14 años en 1996, informó ayer una fuente oficial.

Según el fallo del Tribunal Cuarto de Sentencia Penal, acordado por unanimidad en la noche del viernes, Miguel Castro Landaverde, Danowin Lisandro Juárez, conocido como "Poison", y José Odid García Hernández fueron sentenciados a morir por inyección letal.

De acuerdo con los jueces, los tres imputados participaron en el plagio y posterior asesinato de Karla Julissa Trujillo Funes, de 14 años, el 28 de abril de 1996.

El Ministerio Público también había acusado por este caso a Edigio Leonel Castro Hernández y a Concepción Herrera Landaverde, pero los jueces no hallaron pruebas en su contra y les absolvieron.

En el juicio resultó clave el testimonio de Juan Carlos Yax, que era novio de la víctima y se encontraba con ella el día del secuestro, pues reconoció, durante el debate, a los secuestradores.

Karla Trujillo se encontraba en un vehículo con su novio cuando fueron interceptados por los tres sujetos, quienes secuestraron a la adolescente y llamaron telefónicamente a su madre para pedirle una recompensa de 10.000 quetzales (unos 1.615 dólares).

No obstante, al día siguiente del plagio, el cadáver de Trujillo fue encontrado en la vía pública.

Los tres condenados también recibieron una pena de diez años de prisión por el delito de robo agravado y 30 años por secuestro, aunque fueron absueltos por violación calificada, delito que también les había sido imputado.

Con este fallo, la cifra de condenados a muerte en Guatemala asciende a 22 personas, que apelan sus sentencias en diversas instancias judiciales.

Durante el actual Gobierno del presidente Alvaro Arzú, inaugurado en enero de 1996, se reactivó la pena de muerte en Guatemala, reservada a casos de secuestro, violación y asesinato agravado, que no se aplicaba desde 1983 pese a estar vigente.

El 13 de septiembre de 1996, tras 13 años de no ser aplicada la pena capital, los campesinos Roberto Girón, de 49 años, y Pedro Castillo, de 36, fueron fusilados tras ser condenados por el secuestro, violación y asesinato, en abril de 1993, de una niña de cuatro años.

Diecisiete meses después, el 10 de febrero de este año, otro campesino, Manuel Martínez Coronado, de 33 años, hallado culpable del asesinato de una familia de siete miembros, se convirtió en el primer reo en ser ejecutado con una inyección letal.

 

 

 

 

 

 

 

Según el fallo del Tribunal Cuarto de Sentencia Penal, acordado por unanimidad en la noche del viernes, Miguel Castro Landaverde, Danowin Lisandro Juárez, conocido como "Poison", y José Odid García Hernández fueron sentenciados a morir por inyección letal.

 

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