UN MENSAJE AL CORAZON
Abra los ojos y afronte la realidad con
fe
Rómulo Emiliani
Monseñor
Abra sus ojos al hoy, a esta
realidad maravillosa que es el hoy de cada día, y en el que Dios
quiere que usted se realice plenamente.
Un hombre puede experimentar muchos placeres, pero sólo será
feliz si ha alcanzado paz mental, una seguridad interior y un estar contento
consigo mismo. W. Chanin dijo a mediados del siglo pasado: "Ser feliz
es vivir satisfecho con medios pequeños, es buscar elegancia en vez
de lujo, es buscar finura en lugar de moda, es ser digno aunque muchos no
lo entiendan ni comprendan, es llegar a tener bienestar económico
aunque no riquezas, es estudiar con empeño, pensar con calma, hablar
con suavidad, actuar con franqueza, es poder ver y escuchar con el corazón
abierto las estrellas y los pájaros, a los niños y a los sabios,
es soportar todo jovialmente, hacer todo con valor; esperar ocasiones, no
apresurarse nunca, en una palabra es dejar crecer lo espiritual y espontáneo
a través de la vida común".
Abra los ojos y no esté esperando que la felicidad le llegue como
una lluvia y lo empape, porque recibirá después el calor del
sol y lo dejará seco. No piense que la felicidad vendrá algún
día; goce su momento presente, extraiga lo bueno del hoy. El hombre
feliz es el que abre los ojos, contempla su realidad presente y desde ella
extrae todo aquello que considera bueno y lo hace parte de su propio ser.
Si usted abriera los ojos y viera todo lo positivo en la gente que lo rodea,
en las cosas que hace, en la familia con quien convive; si abre los ojos
y contempla la presencia de Dios en su propia alma notará sus propias
cualidades y virtudes y será una persona feliz.
No se puede huir de la realidad. No sea como el avestruz, enfrente su
realidad dondequiera que esté y con quienquiera que esté.
Deje ya de escapar a su presente, deje de estar alienándose, poniendo
su mente en un futuro que puede o no venir y acepte su realidad sacándole
total provecho. Eso no significa que usted no pueda planear su futuro, pero
mucha gente esperando un futuro mejor cancela y cierra la puerta que le
permite ver lo bueno del presente. Aquellos que andan soñando con
un mejor esposo o hijos, que quieren cambiarse la piel, que andan protestándole
al Señor porque se sienten feos; aquellos que dicen "tengo una
buena esposa pero..., tengo tres hijos pero..., seré feliz cuando..."
y siempre le ponen un pero a todo ¡Nunca Serán Felices!
Nos quejamos de tantas cosas, nos cubre el entendimiento esa neblina
que nos aleja de la realidad y no nos permite decidirnos a Aceptarnos y
emprender la honorable tarea de ser felices cada día.
Pidámosle a Dios que nos ayude a ver la vida positivamente, que
seamos más realistas, que nos quejemos menos, que sonriamos más,
que vivamos con más ánimo, alegría, entusiasmo y amor.
Tú puedes ayudarnos Señor ¡Porque Contigo Somos... Invencibles!


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