Domingo 5 de julio de 1998

 








 

 

 

UN MENSAJE AL CORAZON
Abra los ojos y afronte la realidad con fe


Rómulo Emiliani
Monseñor

Abra sus ojos al hoy, a esta realidad maravillosa que es el hoy de cada día, y en el que Dios quiere que usted se realice plenamente.

Un hombre puede experimentar muchos placeres, pero sólo será feliz si ha alcanzado paz mental, una seguridad interior y un estar contento consigo mismo. W. Chanin dijo a mediados del siglo pasado: "Ser feliz es vivir satisfecho con medios pequeños, es buscar elegancia en vez de lujo, es buscar finura en lugar de moda, es ser digno aunque muchos no lo entiendan ni comprendan, es llegar a tener bienestar económico aunque no riquezas, es estudiar con empeño, pensar con calma, hablar con suavidad, actuar con franqueza, es poder ver y escuchar con el corazón abierto las estrellas y los pájaros, a los niños y a los sabios, es soportar todo jovialmente, hacer todo con valor; esperar ocasiones, no apresurarse nunca, en una palabra es dejar crecer lo espiritual y espontáneo a través de la vida común".

Abra los ojos y no esté esperando que la felicidad le llegue como una lluvia y lo empape, porque recibirá después el calor del sol y lo dejará seco. No piense que la felicidad vendrá algún día; goce su momento presente, extraiga lo bueno del hoy. El hombre feliz es el que abre los ojos, contempla su realidad presente y desde ella extrae todo aquello que considera bueno y lo hace parte de su propio ser. Si usted abriera los ojos y viera todo lo positivo en la gente que lo rodea, en las cosas que hace, en la familia con quien convive; si abre los ojos y contempla la presencia de Dios en su propia alma notará sus propias cualidades y virtudes y será una persona feliz.

No se puede huir de la realidad. No sea como el avestruz, enfrente su realidad dondequiera que esté y con quienquiera que esté. Deje ya de escapar a su presente, deje de estar alienándose, poniendo su mente en un futuro que puede o no venir y acepte su realidad sacándole total provecho. Eso no significa que usted no pueda planear su futuro, pero mucha gente esperando un futuro mejor cancela y cierra la puerta que le permite ver lo bueno del presente. Aquellos que andan soñando con un mejor esposo o hijos, que quieren cambiarse la piel, que andan protestándole al Señor porque se sienten feos; aquellos que dicen "tengo una buena esposa pero..., tengo tres hijos pero..., seré feliz cuando..." y siempre le ponen un pero a todo ¡Nunca Serán Felices!

Nos quejamos de tantas cosas, nos cubre el entendimiento esa neblina que nos aleja de la realidad y no nos permite decidirnos a Aceptarnos y emprender la honorable tarea de ser felices cada día.

Pidámosle a Dios que nos ayude a ver la vida positivamente, que seamos más realistas, que nos quejemos menos, que sonriamos más, que vivamos con más ánimo, alegría, entusiasmo y amor. Tú puedes ayudarnos Señor ¡Porque Contigo Somos... Invencibles!

 

 

 

 

PUESTA EN ESCENA
El teatro está de plácemes.

 

PORTADA | NACIONALES | RELATOS | OPINION | PROVINCIAS | DEPORTES | LATINOAMERICA | COMUNIDAD | REPORTAJES | CRONICA ROJA | EDICION DE HOY | EDICIONES ANTERIORES


 

 Copyright 1996-1998, Derechos Reservados EPASA, Editora Panamá América, S.A.