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EDITORIAL
Panamá:
víctima de la politiquería
Así como
la burocracia es un cáncer fétido en la administración
pública, la politiquería en función de gobierno
está acabando con la sociedad panameña por que
hace más de dos lustros el país no avanza, por
estar dedicada a la especulación de quiénes serán
los candidatos para los comicios electorales en los próximos
años.
Faltándole dos años para finalizar su gestión
administrativa, el ex Presidente Ernesto Pérez Balladares
autoproclamó su candidatura para obtener la reelección,
pero el pueblo rechazó esa oferta por los erráticos
métodos del "Toro" donde hay evidencia de que
los ricos se hicieron más ricos y los pobres más
pobres.
También en la Asamblea Legislativa hay apetitos eleccionarios
y vernos como se ha desconocido el llamado "Pacto de La
Pintada" que supuestamente recomendó desde los inicios
del Gobierno de Mireya Moscoso la candidatura del Legislador
Noriel Salerno. Pero ahora resulta que hay tres candidatos más:
Haydée Milanés de Lay, Laurentino Cortizo y José
Muñoz, y también se abanica la candidatura de Alberto
Magno Castillero, lo que hace suponer que se ha debilitado el
potencial compromiso de La Pintada que anticipadamente señaló
la aspiración de Salerno.
Mientras al país lo salpica el cieno de la politiquería
se descuidan otros aspectos que están haciendo mella en
la economía del país. Al declarar los tribunales
de justicia la absolución del Magistrado José Manuel
Faúndes y del legislador Mario Miller, el Estado tendrá
que hacer una fuerte erogación de dinero al declarar absueltos
y sin cargos a ambos funcionarios.
Panamá vive inmerso en la política criolla y
esta es una excusa para nuestros progreso social y económico.
A pocos meses de la cruenta invasión norteamericana de
diciembre de 1989 se saturó el ambiente de política,
lo que acogió también con entusiasmo el Sr. Ernesto
Pérez Balladares y que con la Presidenta Mireya Moscoso
no ha sido la excepción. A todo esto hay 14 mil empleados
despedidos que son víctimas también de la politiquería
pero que a los funcionarios de este insensible gobierno no les
preocupa. Y eso es un peligroso detonante que puede hacer estallar
una revolución social sin precedentes en la historia de
nuestro país.
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PUNTO CRITICO |
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