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TEMAS DE ACTUALIDAD
Popularidad vs. gobernabilidad

Raymundo A. Moore W.
Colaborador
El 30 de septiembre de 1996, en el diario "El Universal", se publicó un artículo bajo el título de "Cruzada por la verdad", en donde el suscrito examinaba varios aspectos políticos relacionados con dos figuras relevantes de la vida política panameña. Eran ellos el Dr. Arnulfo Arias Madrid y el General Omar Torrijos Herrera... En uno de los párrafos de dicho artículo, planteaba yo lo siguiente: "(...) Que el Arnulfismo tuvo (y sigue teniendo) fallas y que ha cometido errores, claro que sí. Lo mismo ocurre (decía yo) dentro del P.R.D... pero ambos partidos tienen algo en común (...): cada uno de ellos acapara las dos corrientes políticas más grandes del país, y por ello, sólo por hacer un ejercicio mental (algo maquiavélico), ¿Qué pasaría si estos dos grupos políticos decidieran, por consenso, unir sus intereses políticos en un solo frente para formar ellos, P.R.D., y Arnulfismo, un sólo y grande partido político (...)?". Han transcurrido tres años y 10 meses exactamente desde que hice aquel planteamiento, y como ocurre con todas las probabilidades, hoy la historia política está registrando, como algo real, esa fusión, la que no parece nada quimérica, porque los actuales representantes legales de ambos colectivos, Martín Torrijos por el PRD, y Mireya Moscoso por el Arnulfismo, así lo sellaron con sus firmas en un documento que, rubricado por los dos políticos, recibió el calificativo de "histórico" por la Excelentísima señora Presidenta de la República. Histórico de verdad porque ambos signatarios se dieron cuenta de la verdad que encierra la famosa ilustración muda que "habla" de dos pilas de heno situadas frente a dos burros amarrados entre sí y cada uno tratando de comerse su respectivo bulto, sin poder lograrlo por el sólo hecho que cada uno tiraba por su lado, hasta que uno de los dos, exhibiendo más inteligencia, invita al otro a comerse, juntos, primero un bulto, y luego, juntos otra vez, el otro bulto. Eso fue precisamente lo que, a mi juicio, ocurrió recientemente con el polémico Fondo Fiduciario... Arnulfismo y P.R.D., depusieron sus intereses partidistas (sus bultos individuales), y optaron por concertar los intereses de la patria (comer juntos la misma comida). Creo que eso es de lo que se trata ser un político, un buen político... saber cuando "bajar la guardia", para (como se estila en la procesión de Portobelo), dar un paso para atrás, y seguidamente dos para adelante, lo cual, aunque parece lento, siempre será "mejor tarde que nunca". Ahora, de lo que la Presidenta tiene que tener mucho cuidado, no es tanto su popularidad que a muchos preocupa (el buen gobernante tiene que pagar el precio corriendo el riesgo de no ser popular); lo que sí debe custodiar Su Excelencia, con mucho celo, es la exclusiva gobernabilidad que le cabe como presidenta electa, y no permitir que otros, cualquiera, quiera darle clases, o pautas, de cómo conducir su gobierno, porque como reza el refrán popular, "... es bueno el culantro, pero no tanto...". ¡Au Revoir!
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