La ciencia ha comprobado que el estrés prolongado acelera el proceso de envejecimiento a las células de todo el cuerpo, haciéndolo evidente al provocar la aparición de arrugas y canas. En fecha reciente, se publicaron los resultados de un estudio hecho por científicos estadounidenses, quienes se dieron a la tarea de examinar el desarrollo celular y su relación con la desestabilidad emocional.
El estrés es capaz de acelerar el proceso de vida de los telómeros, es decir, éstos son más breves en quienes viven situaciones angustiantes, y son más largos en quienes llevan una vida más tranquila y relajada.
Es importante mencionar que existen otros factores igualmente destacables en la aceleración del proceso de envejecimiento celular, los llamados radicales libres, moléculas dañinas que se producen como resultado de ciertas reacciones químicas del oxígeno en el organismo.