Investigadores de la Universidad Estatal de Utah, en Estados Unidos, han descubierto mientras investigaban la relación entre fármacos hipolipemiantes y declive mental, que una alta ingesta de frutas estaba asociada a una mejora en las pruebas de memoria.
Estos datos proceden de la Encuesta sobre Memoria, Salud y Edad del Condado de Cache, en Estados Unidos, una de las mayores que se han realizado hasta ahora sobre demencia y edad.
"Las personas con una mayor ingesta de frutas y vegetales mostraron mejores puntuaciones en los test de memoria que el grupo con un consumo más bajo de estos alimentos", ha dicho Heidi Wengreen, jefa de la investigación. "Parece ser que tomar más frutas puede ser un factor protector contra la pérdida de memoria".
El análisis se ha realizado a través de entrevistas a más de 5.000 personas mayores del Condado de Cache. Cada una rellenó cuatro veces durante un periodo de ocho años un test similar de memoria; además, tuvieron que informar detalladamente sobre sus hábitos alimenticios.
La encuesta ha sido un trabajo conjunto entre investigadores de las universidades de Utah, Johns Hopkins y Washington, y comenzó en 1995.
Las personas de la tercera edad, deben seguir una dieta rica en nutrientes.
Consumir frutas (tres raciones o más al día, bien lavadas y preferentemente peladas). Consumir frutas y verduras frescas sin exprimir. Si están en forma de jugos, consumirlas inmediatamente tras su elaboración.