Mientras que muchas personas se encuentran durmiendo para levantarse temprano para ir a trabajar, los médicos que se encuentran laborando tratan de salvarle la vida a las personas que llegan a los diferentes centros hospitalarios, heridos de bala.
Era la 1:21 de la madrugada de ayer, lunes, cuando el sonido de un vehículo alertó a los médicos de que un nuevo caso de emergencia había llegado al hospital.
Se trataba de Javier Arosemena, de 18 años, quien llegó al Cuarto de Urgencias del Hospital Santo Tomás con una herida de bala en el muslo izquierdo y en el derecho.
Se conoció que el hecho de sangre se registró en Viejo Veranillo, ubicado frente a la Universidad de Panamá, donde los robos y los escándalos, según algunos de sus residentes, están a la orden del día.
Un fuente informó que el móvil se debió a viejas rencillas que mantiene la víctima con otros sujetos, pero tampoco se descarta la posibilidad de que pudo ser víctima de una balacera.
Lo cierto es que las autoridades tendrán que investigar la causa de ese incidente que dejó a otra persona con heridas de proyectil, en el hospital.