Los transportistas de la piquera Don Bosco, en el corregimiento de Juan Díaz, ya no saben qué hacer ante la ola de asaltos de los que son víctimas.
A las 8:00 de la noche del pasado viernes, la vida del conductor de la ruta Don Bosco-Corredor, Carlos Quintana, de 51 años, estuvo en riesgo después que dos delincuentes, que estaban como pasajeros desde el centro de la ciudad, esperaron que todos los usuarios se bajaran de la unidad para encañonarlo.
Los dos sujetos lograron herir levemente en una pierna a Quintana, quien en ese momento estaba acompañado por su hijo, que hacía la labor de "secretario".
Los sujetos, tras cometer el acto delictivo se arrojaron del colectivo cerca a una panadería en Los Caobos.
Los transportistas de esa piquera se quejan por la falta de seguridad, no sólo en la barriada, sino en la terminal de los buses de Corredor, en El Marañón, corregimiento de Calidonia, donde en horas de la noche se incrementan los robos tanto a buseros como a usuarios.
Tan sólo en el mes de junio, otros cuatro conductores de la ruta han sido asaltados por los delincuentes.