Lucas Morán, de 36 años, murió aplastado por una retroexcavadora en Llano Sánchez del Chirú, en Antón, luego que decidiera ayudar a sacar otra maquinaria que se había atascado en el lodo.
Morán decidió ayudar a otros trabajadores a sacar otro equipo pesado que se había quedado en el lodo, pero al reventarse una cadena que se utilizó para remolcar la maquinaria se desprendió y lo mató.
El personero de Antón, Uris Vargas, realizó el lEva, Crítica en Líneantamiento del cadáver e inició una investigación.