Para llevar a cabo la labor de seguridad, se necesita el apoyo de la comunidad.
Así lo dejó ver la Policía Nacional en una nota de prensa donde pide a la ciudadanía que cuando se realicen los operativos no se entorpezca la labor de los funcionarios policiales y se brinde todo el apoyo posible para minimizar los riesgos a los que se exponen los jóvenes.
Entre las conductas anómalas en que incurren los jóvenes se han detectado las siguientes: la participación en actividades ilícitas como robos y hurtos, faltas administrativas como la posesión ilícita de armas blancas y de fuego, venta y consumo de alcohol y drogas.