La selección ghanesa no falló, derrotó por 2-1 a Estados Unidos y se convirtió en el primer conjunto africano que entra en los octavos de final de Alemania 2006.
Ghana está en octavos para mantener el orgullo del Africa negra, zarandeada en el que se supone que debía ser el Mundial de su alternativa.
Por eso, el capitán del equipo, Stephen Appiah, recibió la víspera la llamada de dos de las "estrellas" del fútbol europeo, el marfileño Didier Drogba y el togolés Emmanuel Adebayor, para apoyar al que, eliminadas sus selecciones, es su equipo preferido.
Ghana volvió a plantear un duelo físico, ante un conjunto que deja la sensación de no haber progresado mucho desde hace cuatro años.