Sheila Soares, la rubia brasileña que ganó quince minutos de fama al seducir a Ronaldinho durante un entrenamiento en Suiza, volvió ayer a hacer de las suyas frente al estadio de Dortmund, pero esta vez alborotando a decenas de seguidores de Japón.
La joven de 29 años que reside hace algunos años en Suiza llegó temprano al campo del Westfalenstadion, cubierta por unas gafas oscuras y mínimas ropas de colores verde y amarillo.
Dueña de generosos atributos físicos, Sheila no tuvo que ingeniárselas para llamar la atención de los hinchas que hacían fila frente al estadio y con gracioso atrevimiento ensayó unos pasos de samba mientras desafiaba las miradas maliciosas con sus ajustadas y minúsculas prendas.
La fanática llevó su espectáculo al límite de la imaginación de hinchas nipones, que no parecían creer lo que veían. Muchos de ellos intentaron tocar, para conferir si era verdad tal exhibición.