En un discurso en la Cancillería, Chávez propuso una "integración a la altura de los sueños de Bolívar" y retomar lo que "aquí quedó congelado".
Aprovechó el escenario para promover la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), modelo de integración que Venezuela impulsa y que, según dijo, se basa en la solidaridad y en la integración social de los gobiernos.
Chávez también hizo mención a las críticas de la oposición panameña a su visita a Panamá y pidió perdón a Torrijos si su presencia en el país le causa algún inconveniente.
La invitación exclusiva a Chávez ha sido criticada por los partidos de oposición panameña, que la ha llegado a calificar de "un grave error" del gobierno de Torrijos.
En su discurso, el presidente venezolano reveló que Martín Torrijos le regaló uno de los laureles que lucía en su uniforme militar Omar Torrijos, al que denominó "general de la dignidad y general del pueblo".
Al referirse a la muerte del general panameño, en circunstancias nunca del todo aclaradas, Chávez afirmó que Omar Torrijos "pago caro" su atrevimiento.
El presidente de Venezuela también tuvo un recuerdo para las víctimas de la invasión de EU a Panamá en 1989 y aseguró que "como soldado recuerdo la genocida invasión. Rindo tributo a los mártires que murieron contra la mano asesina del imperialismo".