Esta vez los maleantes tiraron y fallaron; pensaron que se llevarían tremendo botín y les falló la jugada.
Y es que en horas de la tarde del pasado jueves, un señor se encontraba de lo más cómodo sentado dentro de su vehículo de reparto, cuando fue visitado por un menor delincuente.
Se pudo conocer que el señor estaba cerca del kiosko "Alina", frente a la Multi 5 en Barraza. Aparentemente tenía la puerta del auto abierta mientras esperaba su pedido.
Pero en vez del pedido le llegó un chiquillo con arma en mano que exigía dinero. Sólo se pudo llevar cuatro dólares.