Los periodistas han sido sorprendidos con un proyecto de reformas al Código Penal, que de manera mal intencionada pretende controlar la libertad de prensa y expresión.
Resulta incomprensible que de una Comisión designada por el Ejecutivo se pretendan colar camarones que representan retrocesos en materia de libertad de expresión.
Además cuando la corriente mundial es despenalizar la calumnia e injuria, en la propuesta de reformas se busca aumentar la pena de prisión en ese tipo de delitos.
Como es posible que abogados penalistas que usted los observa todos los días llenándose la boca al exclamar que son defensores de las libertades, pero participan y respaldan ese tipo de exabruptos.
En dicha comisión también hay figuras que de una u otra forma han estado ligado a los medios de comunicación social, por lo que nos preguntamos, porqué no hicieron un llamado de atención al resto de los comisionados.
Ojalá que ese tipo de intenciones no surjan desde las esferas gubernamentales, como una fórmula para controlar lo que se dice o publica en la radio, la televisión y los periódicos.
Los gobiernos y abogados deben entender que la libertad de prensa y expresión no puede tener cortapisas. Claro está que siempre esos derechos se deben ejercer con responsabilidad, pero no se puede pretender vía reforma a un Código Penal, introducir mecanismos para controlar a los medios.
Panamá y los panameños viven una democracia, que ya saboreó su libertad y nadie nos puede arrebatar eso.