La República Checa se enfrenta, hoy, sábado, a Ghana, con la intención de asegurar su pase a octavos de final y problemas en el ataque, donde no podrá alinear ni a Milan Baros ni a Jan Koller.
Karel Bruckner, técnico checo, afronta el Mundial sin ataque. Primero perdió a Vladimir Smicer, que salió del equipo sin debutar, después a Milan Baros, que no logra recuperarse de una lesión en el pie que sufrió el 3 de junio, en un amistoso, y por último a Koller, que alarmó a todos con sus gestos de dolor durante el partido ante Estados Unidos, pero podría estar disponible para los octavos de final.
Por eso, Bruckner echará mano del veterano Vratislav Lokvenc, 32 años, y seguirá confiando en el buen momento de Tomas Rosicky, autor de dos goles en la primera jornada y, con 25 años, dispuesto a convertirse en la estrella que aventuraba su juego hace unos años.
La República Checa buscará su quinta victoria internacional consecutiva frente a un equipo en apuros, que puede verse fuera de su primer Mundial antes de tiempo.
Tras perder por 0-2 ante Italia, Ghana necesita arriesgar y, para eso, tendrá que rentabilizar en el ataque la gran posesión del balón que tuvo en el centro del campo.
LESIONES
El equipo checo ha sufrido dos bajas muy importantes en el ataque, como lo son, Milan Baros y Jan Koller.