Apostar por el ataque o conservar el esquema defensivo que tan buenos resultados ha dado, es la doble opción que divide a Francia en el Mundial de Alemania.
Mientras medio país apuesta por una alineación más ofensiva y la otra mitad prefiere mantener la solidez del bloque que le ha permitido mantener su portería a cero, los "bleus" también aparecen divididos.
Willy Sagnol terció hoy en la polémica y señaló que la ambición del equipo "no es ser la mejor defensa del mundo, sino ganar el Mundial y para eso una buena defensa ayuda".
Como él otros jugadores han señalado que pequeños retoques y, sobre todo una actitud más audaz bastan para desbloquear a un equipo que tiene problemas para encontrar el camino de la portería rival pese a que cuenta con reputados delanteros.
En el otro bando el más significado defensor de un esquema ofensivo ha sido David Trezeguet, que sueña con una Francia que, como Brasil, ponga sobre el césped todo su arsenal.
También Zinedine Zidane aboga por adelantar líneas y eso le costó un intercambio un tanto acalorado con William Gallas en el partido contra Suiza, cuando el capitán pidió a la zaga que subiera más.
El seleccionador, Raymond Domenech, por el momento parece más atraído por mantener su solidez y dejar que sea la "fantasía" de los futbolistas y no el esquema, la que rompa las zagas rivales. Una idea a la que hoy se sumaron Sagnol y Florent Malouda.
PUERTAS CERRAS
Domenech ha preferido esconder sus cartas y ayer entrenó a puerta cerradas.