Ecuador amaneció ayer con una resaca mundialista por las más de diez horas de festejos continuos, por la clasificación de la selección del país a octavos de final en el Mundial de Alemania 2006.
La fiesta, que comenzó la mañana del jueves tras la victoria 3-0 de Ecuador contra Costa Rica, se extendió hasta altas horas de la madrugada, con bailes y música adobada con grandes cantidades de alcohol.