 |
Sitio donde no se han recuperado los cádaveres.  |
La imposibilidad de recuperar más cadáveres tras los aludes registrados en el sector de Papallacta, en la provincia del Napo, ha obligado a los psicólogos de la Cruz Roja de Ecuador a intentar convencer a las familias de las víctimas para que se declare como camposanto la zona siniestrada.
Al menos 38 personas han muerto, treinta resultaron heridas y trece desaparecidas por aludes originados a raíz de los fuertes temporales que han azotado las provincias amazónicas de Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Napo, las más afectadas por las lluvias.
Chistian Rivera, portavoz de la Cruz Roja, dijo hoy a EFE que "se agotarán hasta los últimos mecanismos para rescatar los cadáveres", aunque las tareas son prácticamente imposibles debido a que algunos cuerpos están bajo una inmensa roca.
Aunque no se ha descartado por completo la posibilidad de usar dinamita para destruir la roca, esa idea pierde fuerza debido al peligro que representa para los habitantes del sector y los propios socorristas, indicó Rivera. |