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Para evitar robos y matanza clandestina, las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) decidieron poner en marcha un férreo operativo de monitoreo de matanza de cerdos en Chiriquí Grande, provincia de Bocas del Toro.
La medida obedece principalmente a que hace unos meses, por primera vez se pone en funcionamiento una planta de sacrificio en el lugar.
La orden emanada del Departamento de Alimento del MINSA debe ser cumplida a partir de este lunes 16 de junio y quien no cumpla con la nueva disposición, además de decomisarse la carne, también se le impondrá una multa, anunció el médico veterinario, Faustino Sánchez.
En cuanto al sacrificio de ganado, las reglas son las mismas, todo animal debe ser sacrificado en la planta para su debida y minuciosa inspección, pues a pesar que una gran mayoría de los hatos han sido declarados libres de Tuberculosis Bovina, la enfermedad no ha sido erradicada por lo tanto, cualquier medida sanitaria debe ser acatada. Explicó que de esa manera, se eliminan los portadores y se agiliza la erradicación. Cabe destacar, que en lo que va del año, se han destruido más de cinco mil libras de carne luego que se detectaran lesiones tuberculosas, por parte de empleados que trabajan en la planta de sacrificio de Changuinola.
La Tuberculosis Bovina, que puede ser transmitida a cerdos, perros, y al ser humano, fue detectada en julio de 1997. |