La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la primera pandemia del Siglo XXI por el brote del virus A (H1N1) detectado a finales de abril y que ha infectado ya a unas 32,155 personas en 79 países, con 168 muertos.
La directora general de la OMS, Margaret Chan, quiso dejar claro, no obstante, que se ha elevado la alerta al nivel máximo (6) no porque vaya a haber un salto brusco en la gravedad de la epidemia o en la mortalidad de los afectados, y en ese sentido precisó que se trata de "una pandemia moderada".
Chan adoptó la decisión de declarar la pandemia después de escuchar al comité de expertos de la OMS y de hablar ayer con los Gobiernos de los países más afectados, donde se ha comprobado que ha habido transmisiones en la comunidad.
Tras las consultas, la OMS envió sendas cartas anunciando la decisión a todos los países miembros, y fue el Gobierno sueco el primero en hacer pública la decisión.
"Pandemia significa extensión (del virus). Pero un mayor nivel de alerta pandémico no significa necesariamente que vayamos a ver un virus más peligroso o que mucha gente vaya a caer gravemente enferma", dijo Chan en conferencia de prensa en Ginebra.
Luego precisó que "moderada" es la calificación "global" de la pandemia, pero que cada Gobierno tendrá que calibrar su respuesta de salud pública, según su situación concreta.
En esa línea, dijo que se debe tener en cuenta la vulnerabilidad de la población en un país específico, así como su sistema de salud.
Chan subrayó que se ha decidido declarar la fase 6 después de recibir del comité de expertos toda la información y pruebas de que existe una transmisión estable del virus en comunidades de algunos países fuera de la primera región afectada, Norteamérica, y también por la extensión del A (H1N1) al Hemisferio Sur.
"Para nosotros lo más preocupante es que no sabemos cómo se comportará el virus en las condiciones del mundo en desarrollo, donde -recordó- los sistemas de alerta y de atención sanitaria sufren graves deficiencias".
Pero alertó que "es prudente prever que el panorama se ensombrecerá con los recursos y la atención limitada, así como la elevada prevalencia de enfermedades crónicas" en los países de escasos recursos.