Los fósiles de un caballo forrajero que vivió en Panamá en un período de entre 15 y 18 millones de años atrás, fue hallado en el área donde se desarrollan los trabajos de expansión del Canal de Panamá, por Aldo Rincón, un pasante de paleontología del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Rincón desenterró un juego de dientes fosilizados que luego fueron descritos por Bruce J. MacFadden, curador de paleontología de vertebrados del Museo de Historia Natural de Florida, como un caballo forrajero adulto de tres dedos, de tamaño similar al del burro moderno.
Es, sin discusión, el fósil más completo de un caballo que se haya colectado en el sitio de una excavación realizada desde el siglo pasado. Características tales como la forma de los dientes confirman la identidad de dos hallazgos anteriores e indican que este caballo era primordialmente un forrajero que habitaba en el bosque.
Esta evidencia apoya la propuesta anterior de MacFadden de que el hábitat era probablemente un mosaico de densos bosques y montes abiertos. La presencia de este caballo forrajero en Panamá extiende de manera significativa el límite sur de su rango de distribución a partir de hallazgos previos de aproximadamente el mismo período en Florida, Nebraska y Dakota del Sur.
DETALLES
IncógnitasCarlos Jaramillo, científico senior del Instituto, preguntó: "¿qué fuerzas geológicas se combinaron para crear el puente de tierra de Panamá? ¿Eran la flora y fauna en Panamá antes del cierre del puente de tierra similares a la de América del Norte, o incluían otros elementos?"