Cinco personas fueron asesinadas, cuatro en San Miguelito, entre la noche del sábado y madrugada del domingo; y otro en Las Mañanitas.
Adriano Gutiérrez Justavino, de 37 años, alias "El Gato", fue baleado mortalmente en el pecho. A Gutiérrez lo trasladaron -aún con vida- a la Policlínica JJ. Vallarino, en Juan Díaz, pero murió a los pocos minutos.
En la escena del crimen, Gutiérrez no se quería morir sólo y le metió dos balazos en el tórax a su presunto asesino, José Del Carmen Batista Batista, de 25 años, alias "Caballón", quien también fue llevado a la Policlínica JJ. Vallarino y posteriormente lo trasladaron al Hospital Santo Tomás, en donde al cierre de esta edición se encontraba en estado de gravedad.
El presunto criminal es hermano de José Batista Batista, quien fue secuestrado en enero de este año, en Villa Cáceres, Betania.
Fuentes informaron que Gutiérrez y Batista habían tenido una discusión el sábado y no aguantaron las ganas de darse bala cuando se encontraron la tarde de ayer, cerca a la cancha de Los Pinos, ubicada en el Sector 1 de Las Mañanitas, sector Este.
Según las investigaciones preliminares, una de las armas involucradas en el hecho fue una pistola 9 milímetros, la cual le habían puesto un silenciador.
En otro caso, Aníbal De León Chifundo, de 19 años, pereció seis horas después que fue impactado por un sargento de la Policía Nacional cuando no obedeció la voz de alto que le hicieron las unidades del orden público.
Según un comunicado de la institución, De León hizo dos detonaciones contra el uniformado, quien en defensa propia le disparó en el costado derecho.
El suceso se dio la noche del sábado, luego que los moradores de la Tercera Etapa de Cerro Cocobolo, San Miguelito, alertaron a la Policía que De León estaba protagonizando una balacera. El afectado fue llevado al Hospital San Miguel Arcángel y posteriormente al Hospital Santo Tomás, donde falleció a las 2: 50 de la madrugada de ayer.
En ese mismo distrito, pero en el Sector F de Pan de Azúcar, fue asesinado con un impacto de bala en la espalda, Nelson Caballero, de 19 años, cuando comía pescado frente al salón de belleza de su madre, quien no se explica por qué le mataron a su hijo, pues -según manifestó- ella no tiene delincuentes en su casa.
En tanto, Cecilio Palma González y Jaime Barrios Dowens, de 26 y 22 años, respectivamente, fueron ultimados en Nuevo Veranillo, San Miguelito.
A Palma lo dictaminaron muerto a las 2:00 de la madrugada de ayer, después que le metieron cuatro tiros: sien, tórax y orejas. Mientras que tres horas después, otra balacera cobró la vida de Barrios con un impacto en el omóplato izquierdo.