Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos al lunes de inicio de semana, hoy, con el grave problema de un "infielder" copado en lodo y no apto para el desarrollo de un buen béisbol.
El sábado no se pudo jugar en el estadio Rod Carew, porque una ligera lluvia puso en malas condiciones el terreno de juego. El nivel de filtración del cuadro interior no es el mismo de antes y cualquier aguacerito incapacita el terreno de manera inmediata.
Ayer, domingo, la tropa criolla que entrena de cara a los Juegos Panamericanos, tampoco pudo jugar, no llovió y el terreno amaneció completamente humedo, con una plancha superficial de lodo mismo, que no permite caminar, sin antes arrancar parcelas de lodo con los zapatos.
Eso crea una alarma inmediata. Primero la "selecta" necesita hacer sus entrenamientos y jugar como Dios manda. Son dos días en los cuales no se cumple con lo programado y eso afecta el calendario de actividades de la selección.
Segundo, se crea un "caos" por el mal estado de un terreno que supuestamente fue reparado hace poco. Una montaña de tierra chocolate reposa en las afueras del estadio y parece que no se ha completado una mezcla correcta de sus elementos, para ser ubicada en el cuadro interior.
Recuerdo perfectamente las palabras de Don David Menasche cuando se colocó por primera vez el material del cuadro interior. Me decía en ese entonces que se trataba de un "claire" especial, algo así como sintético, capaz de absorver el agua más rápido y que le daba una filtración o drenaje de primer nivel al campo.
¿Qué ha pasado con ese material especial?
Señores del Patronato del Estadio Nacional Rod Carew, me gustaría que fueramos al terreno de juegos y miremos de cerca ese material colocado.
¡No se puede correr!
¡No se puede jugar!
Antes llovía y en poco tiempo a la cancha... hoy llueve y no se preocupen, que en dos días estaremos con suerte, si hace un buen sol.
Ya tenemos problemas con el cuadro interior del estadio nacional y no de ahora, desde ya buen rato. Ojo... que es un problema serio.
¡Viva el béisbol! (con preocupación)