¡Ojalá! nunca hubiera nacido. Esta es una de las tantas frases duras que en ocasiones son dichas de un hermano a otro. Los padres son los culpables de la rivalidad, porque aunque digan "a todos los quieren por igual", siempre hay uno que consiente más, por ser el mayor, el más chicos o el problemático.
Para la doctora Ana María Cardellicio, los celos entre hermanos se dan cuando el niño tiene más de cuatro años y nace un hermanito, por ello se recomienda que si está planeando tener más de un hijo lo tenga cuando el niño tiene de 2 a 3 años.
De lo contrario el niño, que ha sido el rey de la casa, experimentará una pérdida del tiempo y atención por parte de sus padres y familiares, hasta sentir que no pertenece a la familia.
PORQUE SI O PORQUE NO
Los celos se presentan siempre. Si es del mismo sexo, porque usará mis juguetes y cosas. Y si es del sexo contrario, porque se roba el show, y todo se lo permiten, etc.
La doctora Ana María recomienda, a los padres, que desde el primer momento en que la madre se entera del embarazo debe hacer sentir al niño que participa de la experiencia. "Presentarle al niño como una ganancia para él o ella, porque al contrario de lo que muchos piensan, no resulta el hacerlo sentir el hermano mayor, ya que el infante verá que de la noche a la mañana, deja de ser el bebé para convertirse en un niño con responsabilidades", señala.
Mentalízalo que seguirá siendo su niño, pero hay que darle la bienvenida a otro miembro de la familia, que tendrá iguales derechos y deberes por el resto de la vida. Permita que el niño participe en la bienvenida del bebé cuando llegue a casa. Menciónale a todas las visitas que si van a traer un regalo al nuevo bebé lleven uno al hermanito mayor.
ES MALO COMPARAR
A medida que los niños crecen se van presentando otro tipo de celos, estilo rivalidad, que surge cuando los padres comparan a los hijos y lastiman su autoestima. "Existen diferencias individuales, aunque sean de la misma sangre. Tenemos que quitarnos esa costumbre de comparar a los hijos", señala la psicóloga. Sí insiste existe una mayor probabilidad de que surja una conducta destructiva y perturbadora.
Los padres deben inculcarle las formas positivas de llamar la atención y que los hermanos trabajen en equipo. "El hermanito que le va mejor en las áreas académicas, debe ayudar al otro".
NO HAY EXCUSAS
"Mi problema es diferente. Tengo un niño especial y debo darle más atención, y mis otros hijos deben entenderlo.." dicen algunas madres. Estás equivocada. Por más dificultades que tenga un niño, no significa que el otro necesita menos, dice la especialista.
Divide tu tiempo en partes iguales, organiza una actividad por semana para cada niño, sin llevar a los otros hijos a esa actividad. "Los niños necesitan exclusividad y como padre responsable debes dársela. Esta es la única manera que el niño, por sus actitudes, te transmitan lo que piensan", recalcó la doctora Ana María Cardellicio.
No negamos que un niño con discapacidad requiere tiempo, lo que debemos hacer es integrar al otro hermanito en esa tarea, y nunca ocultarle que su hermano tiene una debilidad, y por ello la familia debe brindar un poquito de apoyo extra.
"No subestime la capacidad de los niños en poder afrontar la realidad. Si hay una enfermedad llámela por su nombre, dígale el pronóstico para que manifieste sus sentimientos.
NO ES LO MISMO
Sí hablamos de celos es importante la posición que ocupan los hermanos. No es lo mismo ser el primogénito, que el sandwich, ni el pequeño. "Como padres debemos ser objetivos y justos con nuestros hijos, de manera que ninguno sienta que a uno se le quiere más que al otro", señala la especialista. Hay que tener precaución con los hermanito del medio, tiende a reprimirse y desarrollan conductas agresivas.
Los castigos y recompensas deben ser iguales. "En ocasiones los padres se hacen "de la vista gorda" y asumimos que fue "fulanito", por ser la "oveja negra de la familia" y crece con esa influencia negativa.
"Los papá, por la experiencia, toman las cosas con calma con el más chico y éstos suelen hacer que se nos escapen de las manos. "En mis tiempos..."