Ya, ¡listo!, la Asamblea Nacional aprobó el proyecto en los debates y Martín la sancionó sin asco alguno. ¿Qué hace el pueblo panameño ante esto?, resignarse... Ya reanudarán las clases nuevamente y todas esas protestas y manifestaciones serán parte del pasado y no más que un recuerdo.
Y lo peor de todo es que el gobierno sabía de antemano que sería así. Ya conocen a la perfección el comportamiento cronológico del pueblo panameño:
Amenazar con futuras protestas antes del proyecto.
Salir a las calles para manifestarse después de haberse planteado el proyecto.
Llegar hasta cierta distancia fuera de la Asamblea Nacional en son de marcha.
Cesación del trabajo y clases por parte de movimientos huelguísticos.
Una vez sancionado el proyecto de ley, continuarán las manifestaciones protestantes junto a huelgas como residuo del enojo popular.
Esperar a que mengüen las protestas, huelgas y cierres de calles, hasta que éstas se erradiquen por completo.
Todo vuelve a la normalidad, excepto por la carga de un nefasto proyecto: El aumento a la edad de jubilación y a la densidad y cantidad de cuotas de la Caja de Seguro Social.
No es que esté promulgando lo siguiente; En otros países, el pueblo sí sabe darse a respetar antes las descaradas corrupciones y antidemocráticas decisiones de sus gobernantes .
Pueblo panameño: ¡Démonos a respetar! Con ejercer violencia en contra de nosotros mismos, no vamos a lograr más que perjudicarnos.
Si el problema es con los diputados. ¿por qué obstruir nuestra economía realizando paros en las calles?